miércoles, 24 de agosto de 2011

BMW GS1200 POR AGUA-FIN DEL BOXER REFRIGERADO POR AIRE? -

  Fotos espía 2012 BMW R1200GS
  Finalmente, después de muchos rumores y especulaciones, vienen las pruebas: la próxima generación de R1200GS será enfriado a líquido!  Fotos espía publicadas por MCN y EE.UU. motocicleta son elocuentes y, a pesar del camuflaje  es difícil de ocultar los elementos mecánicos que serán la verdadera novedad de la próxima edición, probablemente esté listo para el EICMA de noviembre.


 
  Todo nuevo, rediseñado desde cero con un nuevo cárter del motor y las cabezas se volvieron hacia la derecha 90 grados.  Las aletas de refrigeración se han ido, y parece que también han reducido las dimensiones laterales de la cortina.  El chasis es muy similar a la GS. La estética es GS puro y refinado en el estilo y en la aerodinámica, con un frente avanzado más y más fuerte, y una luz trasera con un nuevo faro, y la estructura de aluminio normal que se observa en las alforjas .  El depósito parece ser más ágil en los paneles centrales y laterales para realzar la sensación de ligereza.  Para más noticias sobre los detalles mecánicos y estéticos, hay que esperar un poco de tiempo.

Vía: www.motoblog.it 

martes, 23 de agosto de 2011

Comparativa Gran Turismo ( BMW, Honda, Triumph y Yamaha )

En Motociclismo.es me he encontrado con esta interesante comparativa. Por si a alguien le interesa, copio y pego tal cual.


El segmento de las Gran Turismo es cada vez más nutrido y variado. Todas sus componentes aspiran a facilitarte la conquista de muchos territorios por vía asfáltica. Comparamos la BMW R 1200 RT, la Honda ST1300 Pan-Eu, la Triumph Sprint GT, la Yamaha FJR 1300AS y la Moto Guzzi Norge.

  "Antes de empezar a escribir una prueba de una moto lo suyo es pensar en su posicionamiento en el mercado, en el tipo de clientes a los que va dirigida y cuáles pueden ser sus objetivos. Aunque nunca se debe generalizar, los cinco modelos que nos ocupan, pertenecientes al segmento de las Gran Turismo, está claro que no son los vehículos más indicadas para ser utilizadas a diario por ciudad.
Generalmente el destino y los objetivos más habituales de este tipo de motos se encuentran lejos de ambientes urbanos y también lejos de nuestras residencias habituales. Los que se deciden a adquirir una GT pertenecen a
un tipo de personas que tienen las cosas muy claras. Son gente de cierta edad, con un poder adquisitivo medio/alto, que se pueden permitir el lujo de pagar sus elevados precios y tenerlas aparcadas en sus garajes, a la espera de salir «pitando» en cualquier momento hacia algún destino más o menos remoto.
Normalmente tampoco son motos para una excursión de una sola mañana, ni tampoco para ser utilizadas mayormente en solitario. Son modelos ideales para transportarnos de forma rápida y confortable durante varios días hasta los lugares más insospechados, eso sí, siempre siguiendo vías asfálticas.
Recorrer 1.000 km en una sola jornada no es problema para ellas. Tampoco lo es para las personas que van a sus mandos, ni siquiera para las que ocupan las partes traseras de sus respectivos asientos. Además, todas cuentan con una buena capacidad de carga gracias a las maletas que incluyen de serie.
Bueno, si eres observador, ya te habrás percatado que la Yamaha de esta comparativa no las incorpora, pero digamos que ha sido por un problema de logística ajeno a la producción de este artículo, aunque sí es verdad que debería haber contado con ellas. Además, si eres aún más curioso, habrás reparado que también la Yamaha es la versión con cambio semiautomático (no tiene maneta de embrague) y ésta ya no se comercializa, siendo la «manual» la que actualmente está disponible.
Pero bueno, analizada la situación previamente, hemos considerado que una moto como la FJR 1300 no podía quedarse fuera de esta comparativa y aunque no haya estado en toda su plenitud, consideramos que hemos acertado al incluirla.
De este modo, BMW R 1200 RT, Honda ST1300 Pan-European, Moto Guzzi Norge 1200 GT 8V, Triumph Sprint GT y la propia Yamaha, forman un quinteto de Gran Turismo realmente interesante. Y se puede decir que son las «pequeñas» de la clase, porque también están las BMW K 1300 GT, Kawasaki 1400GTR y BMW K 1600 GT, otros tres modelos de Gran Turismo que no hemos incluido en comparativa porque consideramos que juegan en otra «liga» superior por prestaciones y por precio.
Espléndidas
De este modo, hemos juntado un plantel de motos espléndidas, formado por tres representantes europeas y dos japonesas, con un no menos magnífico grupo de amigos, todos dispuestos a devorar kilómetros. Aunque las estructuras de sus motores son dispares en todos los casos, las cinco se caracterizan por estar impulsadas por propulsores con mucho par. Los cuatro responden sin problemas incluso por debajo de las 2.000 rpm en su relación de cambio más larga (quinta en el caso de la Honda y la Yamaha, y sexta en las otras tres) y por tanto permiten una conducción relajada.
Si atendemos a la potencia, el más generoso en cuanto a rendimiento es el de la Yamaha, con una cifra que se aproxima a los 130 CV. Luego está seguido por el de la Triumph con 126 CV, que también cuenta con un extra de revoluciones arriba que no encontramos en ninguna de sus rivales. La Honda es la tercera en esta discordia, con un funcionamiento exquisito y con una respuesta tan directa que te catapulta hacia delante cada vez que te insinuás sobre el puño del acelerador.
La BMW, más discreta en cuanto a potencia, también es una pasada en cuanto a respuesta, con unas cifras de par mejores incluso que las de la Pan-European, aunque el rango de utilización de su motor bóxer es algo más escueto. Y la Moto Guzzi, aunque ha ganado cerca de 20 CV este año (se dice pronto), es la más discreta en cuanto a rendimiento, aunque cuenta con una caja de cambios de relación muy cerrada que le permite moverse también con mucha viveza. De este modo, salvo cuando buscamos velocidades que hoy en día se pueden considerar como son unas compañeras de viaje perfectas, sin desentonar ninguna de ellas en uno u otro apartado.
Aunque ya hemos dicho que ninguna es la moto ideal para la convivencia diaria en ciudad, durante esta prueba hemos transistado por ciudades y hemos sacado también nuestras conclusiones. Curiosamente, aunque la Pan-European es la más pesada en la báscula con 331 kg en orden de marcha (también hay que señalar que tiene un depósito enorme en el que caben hasta 29 litros de gasolina), es con diferencia la más agradable de utilizar y su funcionamiento es pura armonía.  Nos obsequia con ese tacto digamos que de «mantequilla», ese con el que Honda impregna de vez en cuando a alguno de sus modelos.
Además, la «Paneuro» es una moto compacta para su peso y su asiento estás a una altura acertada. Para un uso urbano, aunque por funcionamiento es quizas el menos agradable, la siguiente en la lista es la Moto Guzzi. Es la más pequeña y compacta, cuenta con el asiento más bajo y sus semimanillares son los más anchos y altos, y gracias a ello las maniobras a baja velocidad se efectúan con suma facilidad y una gran sensación de control. La BMW también se maneja bien a baja velocidad y su motor funciona de maravilla a regímenes ínfimos, pero en cambio es la más voluminosa exteriormente y sus cilindros sobresalen por los laterales, creando un conjunto un tanto ancho en la parte baja.
Aunque sin extremismos, la Triumph es la que cuenta con la posición de conducción más radical y el funcionamiento de su caja de cambios es el más áspero a la hora de circular a baja velocidad, y de parar y arrancar en los semáforos. Con respecto a la Yamaha, señalar que su embrague de accionamiento automático no es lo más acertado para «callejear» en marchas cortas.También el acelerador es un tanto duro de girar, y ello se hace especialmente perceptible a la hora de convivir estrechamente con ella. Sabemos que la versión con embrague manual es más agradable de utilizar, pero en este caso hemos utilizado la versión «AS» y esta es la que debemos juzgar.
Dinámicas
Lo bueno de estas Gran Turismo es que a pesar de ser voluminosas y pesadas en mayor o menor medida, una vez que sales a carretera abierta nos obsequian con un dinamismo muy digno. «Andan» mucho y se comportan de una forma muy dinámica. La verdad es que a medida que te vas acostumbrando a ellas vas descubriendo que no son motos aburridas, ni mucho menos, y que en zonas de curvas te puedes llegar a divertir mucho a sus mandos.
En este ambiente, la R 1200 RT y la Sprint GT, las más ligeras, consiguen cierta ventaja. El tren delantero alternativo de la moto alemana sorprende por su eficacia y por lo bien que soporta los grandes esfuerzos. Por otro lado, la británica Triumph también destaca por su eficacia, aunque las primeras relaciones de su caja de cambios son un tanto largas y ello hace que se adapte peor a carreteras muy retorcidas y lentas. Ahora bien, cuando el radio de las curvas aumenta y sube el ritmo de marcha, la Sprint pasa a ser la más precisa y consigue mantener ritmos inalcanzables para sus compañeras de viaje.
Por otro lado y curiosamiente, aunque sea la de prestaciones más discretas, a la hora de valorar el apartado dinámico, la Moto Guzzi también sorprende con un comportamiento equilibrado, más incluso que el de las dos representantes japonesas. Su tren delantero demuestra mayor robustez y los tarados de las suspensiones son más acertados. Quizá el tren trasero es demasiado seco de reacciones sobre firmes irregulares, pero cuando el asfalto está en buenas condiciones, su comportamiento se vuelve homogéneo.
Con respecto a la Yamaha, la verdad que su motor corre una barbaridad, pero también hay que decir que cuesta aprovecharlo. Sobre el papel sus suspensiones son las más completas y las que cuentan con más posibilidades de regulación, pero la verdad es que cuesta ponerlas a punto y no es fácil «atar» bien toda la caballería cuando apretamos el ritmo. En lo que concierne a la Honda, señalar que es la más turística de las cinco. Sin apreturas y trabajando con anticipación, se desenvuelve más que corretamente, pero al practicar una conducción deportiva con cierta agresividad es la que antes nos pide aflojar el ritmo. Oscila más en líneas generales y su tren delantero demuestra más flexibilidad de la deseada.
Bienestar sobre ruedas
Si por algo destacan estas motos es por la sensación de bienestar que sentimos a sus mandos. Una GT que se precie no se entiende sin un confort de marcha elevado. Ergonómicamente y por protección, la BMW es la más lograda. Su funcionamiento no es tan refinado como el de la Honda, que también protege muy bien y es muy cómoda, pero la verdad es que la R 1200 RT se conduce con muy poco esfuerzo y eso a la hora de hacer kilómetros es también muy importante.
Yamaha y Moto Guzzi están también muy logradas en el apartado ergonómico y protegen bien, pero debido al menos logrado tacto de mandos de la FJR, o por el trepidante funcionamiento del motor de la Norge a alto régimen, la verdad es que su confort de marcha no alcanza el nivel de las dos primeras. Con respecto a la Triumph, podemos decir que es cómoda y agradable comparada con la mayoría de las motos que existen en el mercado. Ahora bien, ante modelos tan logrados en el apartado ergónomico y tan confortables como los que le acompañan en esta ocasión, está claro que tiene que quitarse el sombrero.
Su pantalla o cúpula es la que menos protege y además es la única que no es regulable en altura. También es la más deportiva en cuanto a posición de conducción y ello nos hace cargar más peso sobre nuestros antebrazos. Por lo que queda claro que de las cinco es la menos apropiada para recorrer largas distancias.
No son baratas, pero...
Si nos fijamos en los precios, está claro que ninguna se puede decir que sea una moto barata. Aunque sus completos equipamientos justifican en parte sus elevados precios (todas cuentan con maletas, ABS, etc.), está claro que no son modelos al alcance de todos los bolsillos. En este aspecto, la Triumph es claramente la más atractiva con un precio de 13.695 euros. En el lado opuesto están la BMW y la Yamaha, las más caras con valores que rondan los 17.600 euros. Además, el de la moto germana se puede «inflar» aún más si le incluimos todo el equipamiento y accesorios que existen para ella en opción y que en gran medida incluye la unidad de estas páginas. En torno a los 16.000 se encuentran los precios de la Honda y la Moto Guzzi, cifra que se puede calificar como de razonable, más especialmente en el caso de la Honda, si tenemos en cuenta todo lo que nos ofrece.
En conclusión, BMW R 1200 RT, Honda ST1300 Pan-European, Moto Guzzi Norge 1200 GT 8V, Triumph Sprint GT y Yamaha FJR1300 AS, son motos de carácter mayormente vacacional, que aunque te pueden permitir desplazarte a diario por tu ciudad, su principal objetivo es el de ayudarte a aprovechar al máximo tus días libres y, de este modo, hacer más agradables fines de semana y vacaciones, eso sí, siempre que pienses pasarlos viajando en moto.
La vida no es para sentarse en una silla y verla pasar. Si puedes, es mejor sentarse en el asiento de una de estas cinco motos y andar con ella. De este modo la vivirás de una forma mucho más apasionada e intensa, con las mismas pulsaciones que un conquistador.



BMW R1200RT 2010
La RT no es la única Gran Turismo de su marca. Comparte «cartel» con la K 1300 GT, y K 1600 GT y GTL, pero no por ello hay que menospreciarla. A pesar de haber incorporado el año pasado las culatas HP2 y, por tanto, de haber aumentado su rendimiento, su motor de dos cilindros bóxer es uno de los más discretos en cuanto a prestaciones de esta comparativa. Sin embargo, sus prestaciones son más que suficientes para este tipo de motos, y
en cuanto a comportamiento y confort de marcha, es realmente generosa.
Equipamiento: Utiliza soluciones muy particulares, empezando por el bicilíndrico bóxer «de aire» de 1.170 cc. El tren delantero con Telelever o el trasero con Paralever, también la distinguen. Su equipamiento, aunque opcional en gran parte, es netamente superior al de sus rivales.


HONDA ST1300 PAN-EU
La "Paneuro" lleva 20 años entre nosotros y la versión actual ya data de 2002, pero aún así nos ha demostrado que todavía es una moto perfectamente vigente. Aunque su peso se eleva más de lo deseado, el funcionamiento de su motor V4 está muy logrado. La suavidad con la que circula no la encontramos en ninguna de sus rivales. Del mismo modo, destaca por una respuesta muy contundente y directa al puño del acelerador. Y en cuanto a autonomía, debido a su enorme depósito, la verdad es que tampoco encuentra rival.
Equipamiento: Su motor V4 a 90º con el cigüeñal longitudinal y el cardan a la derecha son sus señas de identidad. Es toda una veterana, como delata su llanta delantera de 18”, aunque todavía se trata de un modelo muy completo. Incluye frenada combinada con ABS y pantalla regulable eléctricamente.




Triumph Sprint GT 2011
Han pasado 18 años desde que en 1993 apareciese la primera Sprint. La GT de estas páginas es la cuarta versión del modelo, y aunque no hay duda que estamos ante la más turística de la saga, todavía cuenta con los planteamientos más deportivos de esta comparativa. Confortable, elegante y con una buena capacidad de carga, esta inglesa es una viajera de elevadas prestaciones y peso contenido. Su tricilíndrico en línea y la transmisión por cadena, también la diferencian de sus rivales.
Equipamiento: Deriva de una sportturismo y por ello su estructura es la más deportiva y ligera. Su basculante monobrazo es muy largo en busca de aplomo a alta velocidad. El sonido ronco de su tricilíndrico es loable. Mezcla una respuesta rápida abajo, con buenas dosis de potencia arriba.


YAMAHA FJR1300AS
Hasta la llegada de la Sprint GT, la FJR1300 era el modelo de mayores aspiraciones deportivas entre las Gran Turismo. Su motor tetracilíndrico derivado del utilizado por la YZF-R1 y su chasis de doble viga de aluminio nunca han ocultado sus genes. Además, la versión AS de estas páginas se caracteriza por incorporar un cambio semiautomático con embrague electrohidráulico que prescinde de la habitual maneta. El cambio se acciona por palanca o por unos mandos ubicados ubicados en el semimanillar izquierdo.
Equipamiento: Tras la Triumph, es la más deportiva, aunque su peso es el más elevado depués del de la Honda. Su tetracilíndrico derivó en su día del utilizado por la R1, con la cilindrada «subida» a 1.298 cc y transmisión por cardan. Las maletas, aunque no salen en las fotos, son equipamiento de serie.

MOTO GUZZI NORGE 1200 GT V8
Es el modelo más fresco de los cinco de esta comparativa. Es una moto conocida, pero este año ha sido actualizada. Ha mejorado en equipamiento, aislamiento térmico y protección, pero lo más interesante es que su motor V2 incorpora culatas de cuatro válvulas y un nuevo sistema de escape. Gracias a ello el rendimiento ha aumentado en torno a un 20 por ciento y esto se percibe de inmediato. Con un tamaño contenido y sin grandes alardes, se trata de una moto equilibrada que sorprende por su efectividad.
Equipamiento: Como es norma en las motos producidas en Madello de Lario, utiliza un bicilíndrico en V a 90º con el cigüeñal longitudinal y transmisión por cardan. Desde este año incluye culatas de 4 válvulas. Es un tanto convencional y simple, pero es aquí donde encontramos sus mejores argumentos."

Fuente: Motociclismo.es
 

jueves, 4 de agosto de 2011

Honda ST 1300 Pan European 2012 - Rumores

Según Motociclismo, Honda estaría lista para presentar en los salones de otoño la versión 2012 de la Honda ST 1300 Pan European, que al estilo de la Honda Goldwing llevaba una década sin cambios apreciables en su configuración. La renovación vendría a competir con el nuevo monstruo del segmento, la  BMW K1600 GTL y lo haría con un número de accesorios proporcional a la alemana.

Fotomontaje Pan 1300 ST


En cuanto a las prestaciones esta máquina adaptaría el motor V4 de la Honda VFR 1200 F, por lo que sería ya el tercer modelo tras la Honda Crossrunner y la futura Crosstourer que se inspiraría en esta mecánica. La cilindrada por lo tanto bajaría algo, no la mejor forma para competir con la K1600GT, aunque quizás sí por precio.
En cualquier caso la idea de una Pan European con tecnología de doble embrague es muy sugerente. No habrá que esperar demasiado para confirmar o desmentir este rumor, aunque Honda anda algo parada en cuanto a información en contraste con estas mismas fechas de 2010, en la que presentaba una decena de modelos.

Información de: Masmoto.net



En Honda, como en la mayoría de las marcas de motos, están sufriendo la crisis de manera importante, y para luchar contra ella, en lugar de amilanarse, están preparando un espectacular contraataque. Se dice que esa es la mejor defensa. De este modo, corre un fundado rumor que pueden ser hasta 12 el número de novedades que el gigante japonés está preparando de cara a 2012, entre las que podrán llegar modelos de todo tipo.
Entra estas novedades estaría la nueva Pan- European, modelo en el que Honda puede haber encontrado la tercera aplicación a su V4 a 76º de 1.237 cc y tramsisión por cardan. En su caso, se prevé que será un modelo que además de contar con la tecnología propia del motor con transmisión con doble embrague, también incorporará muchos «gadgets» o accesorios, elementos que se echan en falta en la VFR1200F y que hoy en día se valoran mucho.
Pan-European, cuyo diseño data de 2002, puede tener los días contados. Aunque la nueva versión bajará de cilindrada al incorporar el V4 de la VFR1200F, se prevé que será una moto muy efectiva y equipada.

Información de: Motociclismo


miércoles, 3 de agosto de 2011

DEL PILOT ROAD 2 AL PILOT ROAD 3



Después de casi 15000 km con las Michelín PR2 mi RT pide el cambio por otras gomas nuevas y para ello se manifiesta exagerando y de que manera las vibraciones de su bóxer. He de decir que el resultado de las PR2 ha sido excelente. Viniendo de las  poco recomendables Bridgeston  BT20 que montaba de fábrica  y que me duraron unos 10200 km, poco más deberían aportar para mejorar a sus antecesoras. Las opiniones que había leído eran una buena referencia pero creo que se quedaron cortas después de ver el excelente resultado que me dieron durante estos más de 15 mil km.  En seco estas gomas van de fábula. Yo no soy de los que tumban mucho en curva por la prudencia (canguelo) que me dan los años pero los PR2 me daban tanta seguridad que cada vez la RT se inclinaba un poco más, a poco de hacerles un rodaje de unos 500 km, cada curva era una nueva experiencia para mí; las gomas respondían aportándome más seguridad lo que conllevaba hacer los virajes a más velocidad. Puedo llegar a decir que las PR2 me hicieron más atrevido a la hora de rutear por carreteras reviradas y enlazar curvas tras curva con total seguridad elevando cada vez más mi capacidad para tumbar sin perder confianza en la conducción.
En mojado las PR2 se manifestaban indecisas sobre la blanca pintura de la carretera y también con la de colores con la que algunos ayuntamientos decoran sus pasos de peatones, pero sobre el negro asfalto seguían transmitiendo mucha más seguridad que las anteriores BT20. Decir que cuando piso en mojado mi precaución se eleva a la enésima potencia pero a pesar de todo con las PR2 no me entraban tantas dudas a la hora de rodar con lluvia.

Ya tengo encargados los nuevos MICHELIN PILOT ROAD 3 de los que también hablan los que ya están rodado con ellos. Espero que para la semana pueda calzárselos a mi RT y deje de protestar con esas molestas vibraciones, supongo que se alegrará del cambio. Ya os contaré como me va con ellas

martes, 21 de junio de 2011

COMPARATIVA Gilera GP800 y Yamaha T-Max 500: la eterna duda

 Son muchos los que buscan en el mundo del maxiscooter un modelo capaz de competir con las motos pero sin perder la ideosincrasia del scooter.: protección aerodinámica, capacidad de carga, comodidad de conducción....
Aunque estos dos modelos que nos traen hoy aquí, no colman todas las exigencias descritas anteriormente, y mientras otras marcas no ponen en el mercado  ese megascooter GT tan deseado, veamos una comparativa entre la nueva  T-Max 500 y la GP800.



Muchos lo tienen claro pero tras bajarnos de estos dos megascooters nos cuesta decidirnos por uno. Y es que hay una clara contraposición de conceptos pero un objetivo idéntico: colarse en tu garaje. El GP800 cuenta con el increíble músculo de su motor pero el T-Max opone equilibrio, diseño y un tacto deportivo difícilmente igualable. ¿Será suficiente para enfrentarse al príncipe de la velocidad?

La personalidad de estos dos megascooters deportivos es tan fuerte que tienen fanáticos y detractores, casi a partes iguales. El T-Max 500 siempre cuenta con la ventaja de su experiencia como modelo, y es que ha ido perfeccionándose durante una década para seguir en lo más alto. El Gilera cuenta con la valentía de su concepto, asentado sobre una potencia desmesurada de 75 CV (frente a los 43 del japonés) en un intento muy acertado de proporcionar unas sensaciones lo más parecidas posible a una moto. Su transmisión por cadena a la vista de todos es la prueba más evidente de estas intenciones.
Haciendo un símil entre dos motos deportivas, podría ser casi como comparar una Yamaha R6 con una Suzuki Hayabusa 1300. Una es pequeña, compacta y utilizable en diferentes escenarios frente a un auténtico pepino que necesita muchos metros para intentar aprovechar algo del glorioso motor que la impulsa. Pero hay muchísimos matices que posicionan a uno y otro como mejores o peores, dependiendo del terreno que pisemos.


Motor: el GP800 impone su caballería

Es uno de los puntos débiles del T-Max cuando lo enfrentamos al Gilera GP800. Y eso que el bicilíndrico en paralelo japonés rinde de forma excepcional pero 32 CV menos se notan mucho cuando cambiamos de un scooter a otro. Para viajar esto resulta definitivo, pues mientras que el japonés tiene que forzar el motor para ir a buen ritmo, el italiano va siempre desahogado. Esto tiene una lectura muy clara cuando viajamos, con el GP800 podemos hacer muchos más kilómetros porque tiene un depósito de combustible más grande y consume menos a altas velocidades porque la mecánica no va tan forzada. Los bueno es que a pesar de la diferencia tan grande de potencia, se puede administrar muy bien porque goza de muy buen tacto al acelerador, aunque claro está que debemos administrar con cuidado el gas porque el GP800 sale catapultado cada vez que enroscamos más de medio puño. Es una delicia disponer de tanta potencia y aquí no tiene rival.



Ergonomía: empate técnico

En este apartado los dos scooters aprueban con buena nota, no se le puede reprochar la posición de conducción a ninguno. Quizás encontramos un pelín más cómodo el Gilera pero juega en su contra la pantalla que al ser más pequeña protege menos y esto pasa factura en autovía o carretera. Pero aún así es sorprendente lo bien diseñada que está porque con ése tamaño nadie apostaría sin haberse subido en él a que protege de forma tan eficiente. Y además es regulable pero no tiene mucho sentido llevarla en la posición más baja. En el aspecto de la protección, el T-Max va mejor armado gracias a una pantalla más alta y una carrocería que protege mejor. Si hablamos del pasajero, tampoco hay grandes diferencias en cuanto a la comodidad que disfruta en uno y otro. Ambos disponen de asideras para que puedan ir con más seguridad y ninguno lo posicione demasiado alto con la consiguiente paliza del aire. Los espejos retrovisores son vitales para circular con la máxima seguridad posible. Los del T-Max son más grandes y está bien posicionados por lo que ofrece más visibilidad pero llama la atención que los pequeños y más elaborados desde el punto de vista del diseño del GP800, no tienen mucho que envidiar a pesar de su tamaño.

Mayor capacidad de carga en la T-Max

Volumen de carga: escasos pero favorable al T-Max

En T-Max saca algún cuerpo que otro de ventaja aunque a priori estén empatados porque en los dos scooters podemos alojar un casco integral. Pero lo cierto es que el hueco bajo el asiento es más aprovechable en el caso del japonés porque es un poco más grande, da más juego! Y además tiene dos guanteras, sin llave, que vienen muy bien para guardar pequeños objetos. Es una lástima que el GP800 no tenga ni una pequeña guantera ni nada para depositar algunos de los enseres. La verdad es que ninguno es un primor en este sentido porque los dos están muy condicionados por el concepto deportivo que encarnan y han tenido que sacrificar algunos aspectos como este.

 
Cadena en la GP800
Variador en la T-Max

Parte ciclo: domina el depurado equilibrio japonés

El equilibrio del T-Max sale a relucir para mostrar un comportamiento muy satisfactorio siempre, da igual que estemos en ciudad, carretera, autovía, viajando o paseando. Siempre se mueve fácil, con soltura y precisión. El aplomo es total y los frenos responden con una suficiencia que nos da mucha seguridad, tanto para ir deprisa como para ir tranquilos. En cambio el GP800 es un scooter al que tenemos que adaptarnos, y esto no es malo es simplemente diferente. A pesar de ser bastante pesados por naturaleza estos dos portentos, el italiano parece más, sobre todo de delante. Y para moverlo requiere “pegarse” un poco con él, que nos impliquemos físicamente para hacerlo ir por donde queremos. No es tan ágil como el T-Max, porque además es algo más largo entre ejes, pero no se mueve nada mal y es una delicia viajar con él por carreteras despejadas o autovía galopando y guiándolo con suavidad por donde queremos, como si de una moto turística se tratase, sin mostrar inestabilidad gracias a la llanta delantera de 16”. No se percibe la solidez de suspensiones que transmite el T-Max porque el GP800 es más blandito en este aspecto. En el apartado de frenos el rendimiento del italiano no es malo ni mucho menos pero no es tan satisfactorio como en el japonés que por tacto y potencia infunde mucha confianza a la hora de accionar las manetas. El problema del GP800 es que tiene mucho trabajo con las inercias que provoca tanto empuje. Sin duda la frenada se podría mejorar y ofrecer una versión con ABS tampoco estaría de más.

GP800
T-Max

Conclusión: la decisión es tuya

Aunque es importante, el precio para decidirse por uno u otro no tiene demasiada importancia porque están muy parejos, siempre y cuando elijamos la versión del T-Max sin ABS. En caso de querer elegir el modelo con sistema antibloqueo la tarifa del T-Max se dispara hasta casi los 10.500 €, mientras que el GP800 supera por muy poco los 9.000. La única verdad de ese duelo es que no hay ganador ni perdedor sino dos scooters que lo único que comparten es ser bicilíndricos, aunque de muy diferente configuración que por cierto influye en las sensaciones que transmite cada uno; porque mientras que los dos paralelos del T-Max permiten centrar mejor las masas y contribuyen a ése sensación de equilibrio y control, los dos en V a 90º del italiano hacen que el centro de gravedad sea más alto y la sensación diferente, menos fácil e intuitivo. La diferencia de potencia es tan brutal que en autovía no se pueden comparar, siempre gana el GP800. Pero lo cierto es que en carreteras reviradas y ciudad, el T-Max es más solvente gracias a una parte ciclo cuya puesta a punto es difícilmente superable. Son dos productos de enorme calidad que no te defraudarán, así que el ganador de este enfrentamiento lo elijes tú porque ya te hemos dados todos los elementos de juicio para poder hacerlo.


 Fuente: www.motofichas.com

Conducción en carretera: experiencia


Quién no ha cometido errores conduciendo sobre la moto?. Seguro que esos errores nos han hecho mejorar nuestra conducción y nos han dado más experiencia. Con kilómetros sobre nuestras monturas hemos ido aprendiendo tanto de compañeros de ruta, como de nosotros mismos. Lo primero que aprendí es que nunca debes confiarte de nada y menos de ti. Siempre hay algo que nos sorprende donde menos lo esperas. En mi vida diaria soy muy despistado pero el mero hecho de subirme a la moto, mi grado de concentración se agudiza pues al menor despiste, el más mínimo error puede tener graves consecuencias,

El conjunto de  artículos de Pere Casas, forman una enciclopedia donde debemos beber todos aquellos que nos preocupamos por la seguridad en la conducción. Por ello no puedo resistirme a publicar aquí su artículo sobre la "Experiencia en carretera".

" Aunque a veces «La experiencia nos enseña que la experiencia no sirve para mucho», acumular kilómetros es la única manera de prever o incluso llegar a intuir y poder actuar en consecuencia ante determinados imprevistos.
Sé que entro ahora, tras tantos capítulos de nociones concretas, en terrenos movedizos. Y que voy a hablarte de conceptos intangibles.
Pero la intuición, efectivamente, se activa gracias a la práctica y ésta provee la experiencia que te hace acumular un poso en tu inconsciente que te permite no sólo reaccionar, sino incluso, y permíteme la expresión, «oler» casi sin saber por qué «el problema» justo antes de que se produzca.
Desde luego, nada puede enseñar a tu propia experiencia más que tú mismo, acumulando kilómetros en moto. Nada puede enseñarte a «intuir» salvo tu propia percepción, pero aquí van unos consejillos que, espero, sean una especie de atajo.
¿Es sólo pura intuición lo que nos hace cortar un poco o buscar una trayectoria más defensiva al entrar en un viraje cuando la carretera abandona la solana para adentrarse en la parte sombría del puerto de montaña que estás recorriendo?
¿O es que tras tantos kilómetros en moto (ya sabes) que en la «zona oscura» de este precioso tramo puede haber humedades producto del rocío o de la lluvia de la noche que aún no ha secado?
¿Es pura suerte que hayas intuido, al apercibirte de cómo es la orografía del tramo que estás recorriendo, que nos acercamos a un «valle» y que es muy probable que las curvas de tercera-cuarta que tan gas a fondo estás pasando se vean rotas por un garrote ciego de primera?
¿Es sólo pura intuición ponerte a la derecha de tu carril al acercarte a un rasante para ver llegar a un coche adelantando prohibida y peligrosamente por él? Quizás, pero dejará de serlo, y será ya verdadera experiencia, si esta misma precaución la tienes siempre a partir de ahora.

Fallos habituales:

•No mantener siempre una concentración rayana en la obsesión para prever que siempre se puede producir un imprevisto, y circular despreocupadamente, sobre todo por terreno desconocido u hostil.
•No adecuar del mismo modo el ritmo y velocidad para guardar un margen que permita responder con garantías.
•No hacer caso a las señales de tráfico o a la repentina existencia de guardarraíles: si los hay, puede acercarse el ¡peligro!
•Despreocuparse de que los cambios de asfalto puedan ocasionar cambios en la adherencia."


Autor: Pere Casas
Fuente: Motociclismo